martes, 28 de junio de 2011

RUTA SENDERISTA POR EL ESTRECHO DEL BOLVONEGRO


DOMINGO 3 DE JULIO.
Punto de Encuento: 
Oficina de turismo: 8:00 horas.
Salida de Moratalla (gasolinera de Ctra. de Calasparra).
Hora de salida: 8:15 horas.
Distancia aproximada: 6 kms.
Duración aprox: 4 horas.
Grado de dificultad: bajo. 
Información y reservas: Oficina de Turismo de Moratalla.
Tlf: 968 730 208. 
Comida opcional: 15 euros/persona.

Uno de los lugares más sorprendentes de Moratalla y a la vez, menos conocido es un estrecho desfiladero excavado por los ríos Benamor y Alhárabe; entre ambos y justo donde confluyen, un pequeño cerro conocido como Molinicos fue habitado durante varios milenios por antepasados de los actuales habitantes de la villa de Moratalla.

El Estrecho o Canal del Bolvonegro inicia su recorrido a partir de la confluencia de los ríos antes citados y poco a poco se va haciendo más profundo mientras pozas, pilancones, recodos, formas curvas, estratos planos junto a otros ondulados, además de dar lugar a una geomorfología extraordinariamente espectacular, nos cuentan la historia de un episodio de la tierra no muy alejado en el tiempo en el que abundaban las grandes tormentas y los terremotos a la vez que grandes mamíferos marinos nadaban o simplemente, venían a morir a esta zona litoral de poca profundidad y de los que pueden observarse sus restos fosilizados.

En la parte final, donde el desfiladero se hace más profundo, se interrumpe y termina bruscamente debido al hundimiento del terreno en lo que constituye una gran falla que cambia completamente el paisaje; curiosamente en este sitio, se construyó hace varios siglos un molino de fuerte estructura que no obstante, acabó siendo víctima del tiempo y probablemente de las avenidas frecuentes que recorren el cauce del ya río Moratalla, no obstante, y como resto de aquella construcción, queda el “cubo” y parte de una pared de excelente factura.

Pero volviendo de nuevo a la confluencia de los ríos Benamor y Alhárabe, visitaremos el cerro de Los Molinicos en el que todavía se pueden observar los restos de las antiguas construcciones; comprobar su posición estratégica en la que la defensa de este lugar era facilitada por las escarpadas laderas que caen sobre el cauce, contemplar la llanura cerealista que rodea el paraje y en el que destaca otro hito histórico de gran valor, el Cerro Moratalla la Vieja, centro de leyendas que lo enlazan con el castillo de Moratalla, y si el tiempo lo permite, visitar dos cascadas espectaculares en el cauce del río Benamor.

La vegetación de este paraje no resulta muy espectacular por el sustrato rocoso, aunque no dejará de llamarnos la atención. Además, podremos observar el rastro de algunos animales que viven en esta zona, especialmente la Nutria, y pese a que un grupo de personas no es lo más aconsejable para la observación de la avifauna, también tendremos ocasión de identificar algunas aves, especialmente para aquellos que traigan prismáticos.


viernes, 24 de junio de 2011

NUEVO VÍDEO PROMOCIONAL FIESTAS STMO. CRISTO DEL RAYO 2011


Ya puedes disfrutar del primer avance de nuestras fiestas del Stmo. Cristo del Rayo, a la vuelta de la esquina a partir del 11 hasta el 17 de Julio.

Ven a disfrutar de sus tradicionales encierros por vereda, entre unos espectaculares paisajes naturales, celebrados desde el año 1621. De la calidez de su gente, sus peñas, el alma de esta celebración, espectáculos, pasacalles musicales... y todos los ingredientes de una fiesta que no te dejará indiferente.

miércoles, 22 de junio de 2011

TEATRO: LA LEYENDA DEL PEÑÓN DE LA ENCANTADA en la mágica noche de San Juan

Escenificación de la “Leyenda del Peñón de la Encantada”

La Compañía de Teatro Estable “La Cortijá”, les invitan a disfrutar de una de las más representativas joyas de nuestro rico patrimonio cultural inmaterial y folclórico con la ya tradicional escenificación de la leyenda “El Peñón de la Encantada”, durante la mágica noche de San Juan.

Partiendo de la narración compilada por Alfredo Rubio en su libro “Cosas de Moratalla” (1915), el autor teatral José Rogelio Fernández Lozano adapta esta leyenda para su puesta en escena por la Compañía de Teatro “La Cortijá”, incluyendo a su vez nuevas escenas y personajes. Fruto de la verdad y de la ficción pero sin duda maravillosa en su candidez, esta leyenda no deja a nadie indiferente, sino que mueve a la evocación, a la nostalgia y al deseo de justicia.

La representación teatral tendrá lugar la noche de San Juan, 23 de Junio, a las 23:30h, en el “Peñón de la Encantada”, situado éste en el Camino del Padre Mellinas.

Los personajes, a través de la puesta en escena, permitirán la aproximación a esta trágica leyenda. La Tradición, la joven inquieta de bucles de ébano y la Historia, la matrona grave de cabellos de plata, nos introducen en el relato. El Comendador, que ejerce la autoridad, nos sitúa en la realidad. D. ª Violante se deja atrapar por los intereses creados. La casquivana y veleidosa D. ª Castellana de Fajardo y el noble y valiente Pero López de Víllora, nos manifiestan sus pasiones y sus deseos de felicidad. El Escribano y la Criada son los colaboradores necesarios en la celda. El soldado es el testigo mudo. La encantada Ordelinda, espíritu en pena, nos atrae por su bondad y sus vicisitudes. El Negro, guardián de la Encantada, consigue nuestro rechazo, en contraposición a nuestras ansias de libertad. Las Damas adulan al poder. Las Ninfas, espíritus etéreos, complacen los deseos de los privilegiados. Los Caballeros, los amigos de D. Pero, son comprados y encubre a los culpables. El Trovador intenta mantener el suceso en la memoria de todos. Y por último, los Arrieros, que son el pueblo, que cree lo que se le cuenta hábilmente tramado.

viernes, 17 de junio de 2011

OLAS DE PIEDRA

Olas de piedra

El espectacular estrecho de Bolvonegro es un desfiladero rocoso en el que se encajona el río Moratalla, habitado por mirlos acuáticos, nutrias y galápagos leprosos.

Las llanuras cerealistas, ahora con casi todos los campos recién labrados y con pocos terrenos cubiertos por sus doradas espigas, ocultan a la mirada un espectacular rincón, al noreste de la localidad de Moratalla, de una impactante belleza y poco conocido para la mayoría de los habitantes de la Región. Es el estrecho de Bolvonegro, un espectacular aunque pequeño desfiladero en el que se encajona el río Moratalla nada más formarse (tras la unión de los ríos Benámor y Alhárabe) y antes de caer a plomo sobre una llanura formada por el descenso brusco del terreno, a la altura del Molino del Bolvonegro.

Lugar habitado desde tiempos remotos por los humanos, este rincón destaca por su valor geológico (la ruta discurrirá por lo que hace millones de años fue el fondo marino y se pueden apreciar curiosas formaciones geológicas), pero también por ser una zona rica en valores naturales y por la fauna que alberga.

A primera vista, con el Cerro de Moratalla la Vieja al frente, nada hace presagiar lo maravilloso del paraje que se oculta en el invisible valle por el que se ha abierto paso el río Moratalla, horadando la tierra y dejando a la vista los restos del fondo marino fosilizado por el paso de los cientos de siglos. Junto al Camino del Almizrán, comienza el paseo. Un camino de servicio (ahora recién roturado) es el que debe seguir para acercarse hasta el río. Si no lo ve claro, siga -en la dirección que llegó- el itinerario de los postes eléctricos de madera, para volver a encontrar claro el camino.

Tras una curva pronunciada a la izquierda, se encontrará de frente el cerro del Molinico, al otro lado del río Benamor. Una tejonera anuncia que los ejemplares de esta especie son unos de los mamíferos que habitan la zona, junto a los zorros (sus excrementos lo delatan) y la nutria, de la que los naturistas están hartos de ver huellas. Además, este año han descubierto que la pareja de mirlos acuáticos que llevaba tres años frecuentando la zona, la ha escogido como lugar de cría después de 30 años sin estar presente. Estas aves, junto a la nutria y los galápagos leprosos, son especies que sirven de bioindicadores de la alta calidad del agua y el ecosistema que habitan.

Este primer tramo del Benamor, que delimita el cerro, ofrece la visión de una primera cascada rodeada de olmos y vegetación de ribera. Si asciende su curso encontrará otra mayor. En ese momento ya se puede sentir transportado a otro mundo, con un poco de imaginación, los bloques rectangulares que se han formado al fracturarse las calizas parecen llevarte al entorno del templo del Rey Louie en 'El Libro de la Selva'. Unos metros más arriba, se pueden ver icnitas, fósiles con millones de años de los habitantes de los fondos marinos, en concreto un fósil de 'phalaediyction' -gusanos marinos- bastante extraño de encontrar. Nos acompañan en este recorrido el moratallero Salvador Ludeña y la naturalista y especialista en pájaros Cristina Sobrado, moratallera de adopción y una enciclopedia viviente, que nos recomienda ir con el oído atento y en silencio, y enseguida señala que el que canta ahora es un ruiseñor.

Hay que cruzar el río Benamor, por detrás de la cascada, y continuar en la dirección del curso del agua por el camino, que, cuando se bifurca, debe tomar el de la derecha, en sentido descendente. Más adelante, a la derecha deja la subida al cerro del Molinico, al que se puede acceder para observar los restos arqueológicos (estuvo poblado desde 6.000 años a.C hasta el siglo IV a.C. con los íberos), teniendo cuidado de no pisar los lienzos de muros que quedan en pie, ni de llevarse nada en los bolsillos.

Si decide continuar, el camino le llevará hasta el Molino de la Traviesa, situado junto al río Alhárabe. De camino, una langosta enorme -parece un pájaro- salta de entre una retama. También debe cruzar el Alhárabe y fijarse en el majestuoso porte de los olmos que lo custodian, aunque algunos pasan un mal momento afectados por la grafiosis.

Un chochín canta a nuestro lado y los caballitos del diablo y las libélulas escoltan nuestra comitiva, que entra de lleno en la selva del Rey Louie. Aquí la vegetación no es arbórea, son raros los olmos o pinos que crecen junto al cauce, pero el sotobosque de baladres, retamas, zarzamoras, zarzaparrillas, juncos, espartos, cañas, carrizos o tarays es tan abundante que en muchos tramos se escucha con claridad el cantarín soniquete del agua, pero no se ve su discurrir.

Tras unirse el Benámor y el Alhárabe, el río Moratalla (hijo de este matrimonio hídrico) se encajona entre paredes de roca. Cuenta Cristina Sobrado que el agua ha dejado al descubierto el fondo marino de hace millones de años (del Mioceno) y nos va explicando los diferentes accidentes geológicos. Aquí se ven los ripples -huellas de olas durante mareas tranquilas que la fosilización del terreno ha conservado hasta ahora-, que durante el recorrido dan la impresión de estar caminando sobre lomos de enormes y redondeados elefantes; más allá, los hummocky, fruto de grandes tormentas o mareas que también se han petrificado y que ondulan bruscamente el terreno; en otro rincón, los volcanes de lodo permiten fácilmente imaginar un fondo marino hirviente; más adelante, los restos de una zona que estuvo poblada por corales; incluso lo que parece una costilla de ballena fosilizada hace una eternidad.

Marchen en silencio y verán a la garza real y su vuelo majestuoso; junto a las magníficas pozas y tomando el sol sobre la orilla rocosa, los galápagos leprosos aprovechan tranquilamente la mañana hasta que perciben nuestra presencia y se lanzan veloces al agua; un águila culebrera planea sobre nuestras cabezas en busca de alguna presa; y un ejemplar adulto de lavandera cascadeña llama nuestra atención para librar a sus polluelos del predador. Antes de finalizar el recorrido y volver por el mismo sitio -siempre lo más pegados al cauce del río que les permita la vegetación-, deberán cruzar de nuevo el río (háganlo por el lugar donde el desfiladero es más estrecho y profundo, apenas hay medio metro entre ambas orillas) para llegar al Molino del Bolvonegro, junto al impresionante cortado.

Búhos reales, aguililla calzada, gavilanes, azores o alcotanes cazan por la zona, al igual que la habitan el ánade real, el martín pescador el ruiseñor común y el bastardo, las pollas de agua, la llamativa oropéndola, el mirlo común, la cogujada montesina, los jilgueros y los gorriones chillones, que se ocultan y juguetean entre las paredes del estrecho. Esta zona, en la que conviven los ecosistemas esteparios de los campos cerealistas y los de río, la biodiversidad es enorme.

No obstante, aunque no tenga ni idea de aves, ni sepa distinguir una caña de un junco, disfrutar de las olas de piedra de este excepcional rincón natural es motivo suficiente para abordar este paseo.


· Excursión guiada: Turismo de Moratalla ha programado la ruta para el 3 de julio. Información y reservas: 968 730208.

* Artículo escrito por Pepa García y fotografiado por Guillermo Carrión. Periódico La Verdad (http://www.laverdad.es). Estrecho del Bolvonegro en Moratalla (Murcia). Publicado el Viernes, 17 de Junio de 2011.

martes, 14 de junio de 2011

RUTA CAÑAICA DEL CALAR-VILLARICOS-BOSQUE DE SABINAS

Domingo 19 de Junio. Duración aproximada: 4 horas.
Grado de dificultad: medio-bajo.
Desnivel en subida: 135 mts.
Punto de encuentro: Calar de la Santa (plaza).
Hora de salida: 9:00 horas. Información y reservas. Oficina de Turismo de Moratalla. Tlf: 968 730 208.

Esta ruta transcurre a través de un área que ha sido habitada por el hombre desde hace más de 6.000 años, pese a las montañas y barrancos que la cruzan, o quizás, por eso precisamente. Agricultura de secano y de regadío, ganadería, apicultura, madera, caza, rocas ornamentales y para la construcción, y ahora el turismo rural, han sido y son actividades típicas de una zona de las más escondidas y mejor conservadas de toda la Región de Murcia.

Esta actividad ha dejado manifestaciones en forma de gran cantidad de pinturas rupestres, restos de asentamientos humanos de todo tipo, en llanura, en altura, en crestones rocosos, en cuevas. Árboles modelados por el aprovechamiento como alimento para el ganado, canteras abandonadas que poco a poco van disimulándose en el paisaje, pequeños huertos en fondos de barrancos aprovechados probablemente desde la invención de la agricultura.

Realmente va a ser un viaje al pasado visitando las manifestaciones pictóricas de los prehistóricos, un poblado con una muralla megalítica que no dejará indiferente a nadie por la envergadura de la obra que realizaron; recorrer un añejo bosque de Sabinas albares, las de distribución más suroriental de Europa, un bosque relicto testigo de otras condiciones ambientales y todo eso al pie de dos hitos geográficos sobresalientes, la Sierra Villafuerte, cuyo nombre evoca la naturaleza del poblado que la ocupa o La Cuerda de la Serrata de Las Simas, isleo tectónico que aúna una interesante peculiaridad, encontrar en el mismo monte, terrenos del subbético interno y externo y donde también vivieron los antiguos habitantes de la zona.

Mientras recorremos algunos de los lugares anteriormente descritos, no será extraño que seamos sobrevolados por los únicos buitres que se dejan ver por la zona en la actualidad, los Buitres leonados, aunque la sorpresa no está descartada, ya que algún Quebrantahuesos de los reintroducidos en Cazorla, podría volver a estas sierras que ya lo tuvieron no hace tanto tiempo entre sus joyas aladas, incluso el pequeño Alimoche, tiene un cerro con su nombre, el Cerro de la Milopa, que nos indica no sólo la pasada presencia de la más pequeña de las aves carroñeras, sino también que en época de la Reconquista, la zona fue colonizada por gentes originarias de Aragón.

Para rematar una excursión tan completa, nada mejor que degustar comida típicamente del Campo Moratallero tras recorrer esta aldea peculiar y de nombre tan sonoro como Calar de la Santa.

Comida típica:

Aperitivos: salmuelas con tomate, lomo embuchado, queso y almendras, rollito de calabazín con dátil y ensalada.

Platos para degustar: migas, asado de cordero, gazpacho manchego.

Postres de la casa, bebida y café.

Precio por persona: 15 euros por comensal.

*Al realizar la inscripción en la ruta, deberá indicar si desea participar en esta comida tradicional para reservar plaza.

martes, 7 de junio de 2011

FOTOS RUTA POR EL BARRANCO DE HONDARES

Si hay un lugar mítico y a la vez popular en Moratalla, ese es el Barranco de Hondares, o también, El Arroyo de Hondares.

Este paraje ha estado habitado durante miles de años como lo demuestra la existencia de pinturas rupestres, una antigua mina de cobre, restos de un camino de herradura, viejos rediles del ganado al pie de altos cantiles rocosos y ruinas de casas y campos de labor anexos; además quedan otros indicios de la variada actividad humana desarrollada en la zona, caldera de elaborar esencias, viejas carboneras, balsas de riego, baños termales, etc… y a pesar de todo, “El Hondares”, mantiene su agreste y salvaje atractivo natural casi intacto.

En la actualidad está incluido dentro de una Zona de Especial Protección para Aves y es Lugar de Interés Comunitario; además candidato a ser Zona de Especial Conservación (ZEC) dentro de la futura Red Natura 2000.

Más de 200 especies de vertebrados han sido citadas en este lugar, desde la reina del cielo, el Águila real, de la cual pudimos apreciar una pareja, junto a águilas calzadas, que planearon delante nuestro en defensa de sus nidos frente a los buitres que los acechaban, ofreciéndonos un inesperado espectáculo natural, propio de los documentales televisivos. Una diversidad faunística, que también pudimos apreciar en especies acuáticas y terrestres a lo largo de todo el recorrido.

Entre la vegetación destaca el pinar formado por pinos carrascos en la zona más baja y por rodenos en la zona alta; algunas monumentales encinas también, bajo cuya protección pudimos almorzar a la sombra de sus robustas ramas, así como chopos, quejigos, servales, álamos blancos, arces y gran variedad de arbustos y otras plantas como la cola de caballo, la peonia, etc…

La geología es también un aspecto sumamente destacado en este barranco de enormes paredones rocosos del Jurásico, formados por rocas dolomíticas que han dado lugar a monumentos naturales como la “Aguja Iniesta” (destacada en las fotos); más arriba, los roquedos pertenecen al Eoceno y muestran una composición arenosa muy blanda que se deshace con cierta facilidad, entre ambas zonas, una espectacular diaclasa que puede recorrerse por el fondo, cerca de las famosas “cascadas del Hondares”, un paisaje espectacular y probablemente único en la Región de Murcia.


jueves, 2 de junio de 2011

FOTOS Y CLASIFICACIÓN DE LA XV PRUEBA CICLOTURISTA INTERNACIONAL SIERRAS DE MORATALLA


El pasado sábado 28 de Mayo, se celebró la XV PRUEBA CICLOTURISTA INTERNACIONAL "SIERRAS DE MORATALLA", con la participación de 830 ciclistas inscritos en la que se ha convertido en una prueba imprescindible en el calendario de los aficionados a este deporte.

Si quieres ver la clasificación, puedes hacerlo en el siguiente enlace:


También puedes visitar la galería de fotografías aquí:

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